Documento de síntesis sobre Prevención Cuaternaria / Cumbre de Medicina Familiar de San José de Costa Rica 2016

Quaternary Prevention

Documento de síntesis sobre Prevención Cuaternaria / Cumbre de Medicina Familiar de San José de Costa Rica 2016, WONCA / CIMF.

Nota bilingüe / ESP

Por vez primera, una cumbre Iberoamericana de Medicina Familiar y Comunitaria, dedicó un espacio de jerarquía para el concepto de “Prevención Cuaternaria”.

Esto permitió que se abordara en un grupo de trabajo, sobre tres aspectos relativos a la aplicación del concepto: a) la importancia de incorporarlo en la formación médica, b) los aspectos vinculados a la trasmisión del concepto a la comunidad, c) los aspectos político institucionales a los que nos lleva el encare de Prevención Cuaternaria.

Han participado muchos colegas y en la elaboración de los documentos preliminares y en este documento de resumen. Aunque muy contundente, en realidad solo muestra una apretada síntesis de todo lo trabajado durante mas de 8 meses.

Quisieramos agradecer el esfuerzo de todos los compañer@s de Iberoamérica…

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El Wagul dorado de Balbak

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“EL WAGUL DORADO DE BALBAK”
Texto: Gerónimo Pizzanelli.
Interpretación gráfica: Natalia Núñez.

“El Wagul dorado de Balbak es una criatura extraña de cuerpo sinuoso, zigzagueante, serpenteante. Su cuerpo es de colores cambiantes e inimaginables Recubren este cuerpo unas plumas peludas y olorosas.
El Wagul dorado de Balbak tiene tres bocas en su única cabeza, tres bocas que relucen unos dientes negros y acuosos que se mueven como heisers por los agujeros de las encías.
Su imponente cabeza esta coronada por cristales de diversas formas y tamaños que reflejan la luz en forma especular.
El Wagul dorado de Balbalk, tiene un ojo de fuego en la mitad de su cara que lanza bolas de amor azul y deprimente. A cada costado de su ojo de fuego tiene una membrana de forma circular; a la vista relucen como el mármol pero al tacto se sienten como un colador.
A cada costado de su cabeza tiene un hocico de lobo sin boca, sin pelos, con piel de pollo retorcida.
El Wagul dorado de Balbak tiene un solo miembro, en su espalda, alargado y viscoso, sin ninguna articulación, con una enorme y rugosa ventosa en su punta.
La parte inferior de su cuerpo tiene una especie de poros que largan aire húmedo a grandes presiones, esto hace que su cuerpo quede elevado unos centímetros del piso. A los costados y más cerca de la parte trasera que de la delantera tiene dos enormes púas de marfil rojo que en sus puntas tiene muchas espinas pequeñas.
El final de su cuerpo es truco, abrupto, como si antes hubiera tenido una cola que haya sido cortada, pero lo cierto es que no la tiene y nunca la tubo. En el centro de su parte trasera hay un orificio que se abre y se cierra lanzando fluidos asquerosos; repugnantes; viscosos, gaseosos, fluidos de muerte.
El Wagul dorado de Balbak, nadie sabe porque es dorado, si la criatura en sí, de dorado, no tiene nada. Hay sin embargo una pista clave en su nombre. Ya que ese es el color del que lo ven los hombres. Para un humano esta criatura es más blanda que el hierro, pero más dura que la plastilina de moldear. Es valiosa y brillante y se puede encontrar en su estado puro y natural en los ríos no en el mar. Un valioso mineral, un pedrusco sin igual, mejor dicho un precioso metal. Por el que muchos se mataron y mataran. Algunos para simplificar, oro lo llamaran.”

Hugo Dibarboure Icasuriaga / padre, ejemplo, maestro, hombre y medico rural

 

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Un saludo muy típico de Hugo, luego que se le presentaba alguna persona desconocida por primera vez era, – ¡Mas Doctor será usted!

Lo decía casi gritando: el interlocutor quedaba descolocado. No entendía porque este médico le había contestado de ese modo, cuando en realidad le había tratado con el respeto esperado, llamándole Doctor fulano, de acuerdo a las normas habituales de comportamiento establecidas.

“Habituales y preestablecidas” son atuendos con los que Hugo no se arropaba con frecuencia…

Luego de la observar la cara de desconcierto de la persona en cuestión, pasaba a explicarle que eso de doctores es para que “estos” se den importancia y que el era solo médico y que bueno, que lo tratase con naturalidad. Y si podía y las circunstancias lo permitían, hacía dos o tres cuentos cortos de “dotores” (sin la c), que provocaban hilaridad y empatía inmediatas. Se había roto el hielo.

Me quedó su saludo. Lo uso con frecuencia. Suelo elegir a quien y lo hago con cierta cínica intencionalidad.

Viejo: me pareció una buena forma de recordarte.

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